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Frederic Berthelot presenta su escultura homenaje a la Virgen de los Desamparados en Alcoleja

El próximo sábado 28 de julio de 2018 a las 13.30 horas, dentro del programa de actos de la Visita de la imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados, tendra lugar en Alcoleja (Alicante) la inauguración del monumento conmemorativo de la visita de la imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados, realizada por el escultor Frédéric Berthelot.

Antes de todo, quisiera dar las gracias al señor alcalde de Alcoleja, Quico Fenollar, por encargarme y por confiarme la realización de esta escultura dedicada a la tradicional y estimada Geperudeta.

Un día recordé la historia de aquel árbol situado en el centro del pueblo, conocido por todos los vecinos, el cual fue derribado por la tormenta de febrero de 2016. Aprovechando los vestigios de su tronco saqué un molde, lo reproduje en bronce, creando así la base y el soporte de la pieza.

Me interesaba aportar a mi trabajo un nuevo procedimiento de fabricación y opté por grabar la imagen de la Virgen de los Desamparados con el Niño, mediante un láser en tres dimensiones, dentro un bloque de cristal. Con esta técnica resulta posible contemplar la Geperudeta en 360 grados y permite que su mirada acompañe al observador desde cualquier punto.

Con la distancia, el conjunto (tronco y cristal) compone una imagen reconocible por todo todos los fieles: LA LLAMA .

Quisiera también felicitar a Eduardo por la buena realización de los escalones que soportan el conjunto escultórico.

Programa de mano de los actos


Frédéric Berthelot: Los años del rock&roll

 

Scott Feinstein y Donny Roberts de Webb Wilder tocaron con Frederic Berthelot a principios de los 90.

 

ManosdeIbiza.com

Estamos trabajando en una nueva web dedicada al grupo escultórico de la Plaza del Parque de Ibiza.

La nueva web puede visitarse en ManosdeIbiza.com

MANOS DE IBIZA / Mans d'Eivissa

Coexist

quadripartite_fbLas obras de inspiración religiosa que propone Frédéric Berthelot  se caracterizan por la originalidad, por la fuerza y por la sensibilidad.

En esta serie muy novedosa en su obra se expresa – lo mismo que en las anteriores-,  una reflexión que estriba en el Humanismo, y que se manifiesta de modo sorprendente en aquellas imágenes misteriosas. El artista descarta voluntariamente la tradición que se complace en la ostentación de la riqueza, la cual se encuentra en la larga historia de las tres religiones monoteístas.

En efecto, es de recordar que el Concilio de Trento (1545-1563) resolvió que se utilizara el lujo y la riqueza en las representaciones religiosas. Su finalidad era impresionar y deslumbrar y eso, a pesar de los principios enunciados en el Evangelio que insisten en las virtudes de la pobreza y que preconizan que los fieles se alejen y hasta se desprendan de los bienes materiales. En efecto, la Iglesia decidió que las riquezas constituían muy apreciables ofrendas colectivas en el caso que lo permitieran las condiciones económicas y que se podían considerar como señales importantes de fervor.

Refiriéndose al templo de Salomón que cobijaba el Arca de Alianza y que estaba cubierta de oro procedente de Ofir,  se puede leer en el Libro de los Reyes (I, 6, 29-32):

” Mandó que se elaboraran y esculpiera alrededor del templo, sobre los muros, en el interior lo mismo que en el exterior, querubines, palmas, guirnaldas de flores. También mando que el interior, lo mismo que el exterior del templo se cubriera de oro. “

mision_fbLa suntuosidad al servicio de la fe, así se podía resumir el arte barroco católico. Aquella exuberancia se confundía con las manifestaciones fastuosas del poder monárquico, hasta tal punto que provocó una reacción de rechazo que fue la de la Reforma protestante.

La Torá judáica también justifica la tradición del lujo y de las riquezas, pues constituyen la base de la Esperanza y de la liberación. Nada puede ser demasiado esplendoroso para Dios.

En cuanto a la tradición islámica, reflejando su cultura, se manifiesta en una abundancia de esplendores y de refinamientos, desde los tiempos de los Omeiades de Damasco y del califato de Córdoba, hasta el resplandor del Imperio otomano. Otros grupos religiosos preconizaron el rigor, de la misma manera que lo que pasó posteriormente  con el arte cristiano. Tal exigencia de sobriedad fue al origen de la destrucción del magnífico palacio de Madinat-al-Zahra, aniquilamiento que cobró un valor simbólico.

Por consiguiente es de constatar que la tentación del alarde de las riquezas se manifestó de modo equivalente en las tres grandes culturas religiosas que siguieron caminos, a veces paralelos, pero que no se juntaron nunca.

gabriel_fbConsiderando aquellas dos orientaciones de los artes religiosos, el lujo y la sobriedad,  F. B. consiguió de cierta manera juntarlas en una muy sutil dialéctica. Utilizando el cristal que es un material, a la vez sencillo y elaborado, primitivo y noble, etéreo y deslumbrante por sí mismo, el artista consigue en su obra una yuxtaposición de símbolos religiosos procedentes de las tres religiones. La Sábana Santa en la cual aparece la cara de Cristo, se vislumbra llena de misterio y según la posición del espectador que está fascinado en su contemplación, aparecen los símbolos del islam y del judaísmo, lo que propone una alianza inesperada. Con esta obra el arte parece evadirse de los esquemas habituales.

Estas obras de F. B. siguen con su tradición personal, fuera de cualquier clasificación. Sorprenden por su sencillez y también por la calidad de su elaboración, por la originalidad de los materiales y por una técnica superior siempre al servicio de una gran idea.

 Jean-Paul Duviols Jean-Paul Duviols

Catedrático emérito de la universidad de París IV- Sorbona

El vicio de la globalización, por Patricia Arce

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Monedas de engrandecidas dimensiones pero laceradas, despreciadas, trozos redimidos en reluciente metal dorado son el tema de la exposición El vicio de la globalización, donde se muestra la desvirtualización total del dinero. La irreverencia ante su “valor” en el mundo globalizado de hoy es el tema que da pábulo a la creación de una plástica singular y diferente cuya pieza central es un código de barras certificado, símbolo inequívoco del siglo XXI puesto en perspectiva, de tamaño monumental, conformado por polvo de acero y resina. En otra de las piezas se muestra la evolución del hombre grabada sobre una placa metálica; desde el primate, el homo sapiens, hasta diluirse en un código de barras, podemos apreciar un euro pulcramente trabajado en cuya frase “justicia y libertad” muestra una grave fractura. El recorrido inicia invitando al visitante a arrojar una moneda cambiándola por un deseo, al final del recorrido -por un estrecho salón de fotografías de las obras del autor y piezas de metal, detrás de una cortina negra que anticipa cierto misterio- encontramos una construcción de huesos rotos, luz y tuercas que se asimila a una serpiente, cuya rareza y luminosidad invitan a tocarla y al hacerlo se produce un estrépito repentino que nos hace temblar.

Así, en un espacio de sofisticado instalacionismo se busca degradar al dinero, exhibirlo como pieza denigrante, falaz y destruida. La obra denota energía y decisión, un dominio exacto del volumen y la perspectiva y una clara conciencia del valor del dinero en las sociedades actuales. Esta es la primera exposición del francés Frédéric Berthelot, un iconoclasta de nuestro tiempo que gusta de reírse de los símbolos sagrados que la globalización ha creado y la sociedad venera, que en intento lúdico los crea para destruirlos y burlarse de ellos. Berthelot se define como un trabajador manual más que como a un artista.

¿Por qué no le gusta ser llamado artista?

Para mí un artista es aquel que domina la técnica, mi intención está más centrada en la significación de mi obra que en la realización de la forma.

¿Qué aporta su arte a la plástica contemporánea?

Es un arte útil, una constatación de la situación actual en el mundo, aporta su visión, que es la de mucha gente, denuncia el consumismo y el vicio del dinero, la mala repartición de él en el mundo, que acentúa las dolorosas desigualdades sociales.

¿Cuál es la intención de su obra?

Pretende dejar un precedente para las generaciones futuras, una constatación de que alguien se pregunta si lo que estamos haciendo es correcto: convertir el dinero en nuestro mayor valor.

¿De dónde surge el concepto que da origen a este trabajo?

Soy auditor de carrera y trabajé durante mucho tiempo en Francia checando en las empresas los manejos que se hacían con el dinero. Esa experiencia me condujo a denunciar la desigualdad que produce y la adoración que nos inculca por él la sociedad globalizada

Frédéric Berthelot, El vicio de la globalización, Casa de Francia (Havre 125, Cuauhtémoc), hasta el 15 de febrero.
Patricia Arce es licenciada en Periodismo.
http://www.etcetera.com.mx

De lo temporal a lo eterno

A propósito de la obra escultórica de Frédéric Berthelot

No es tan corriente en “nuestro tiempo”, que se pueda experimentar una emoción particular o que surja un tema de reflexión al contemplar una obra de arte de un artista contemporáneo, sea pintura o escultura. En efecto, las que no faltan, son las creaciones abstractas que parecen seguir una “moda moderna” y que pretenden adornar parques o glorietas, que no pasan de ser formas sin contenido y a las cuales nadie hace el menor caso. La misma constatación se puede aplicar a los objetos de menor dimensión, aplicados a los muros expuestos sobre mesas o chimeneas, o afincados en los jardines. Por lo tanto, contrastando con esa normalidad, sorprenden e impactan las obras diferentes, o sea las que “dicen” algo, las que, sin dejar de ser atractivas, expresan una denuncia, constituyen un testimonio, hacen surgir comentarios, encierran ideas.

Estas reflexiones, que no todos van a compartir, parecen necesarias para subrayar la gran originalidad que presenta hoy la obra de Frédéric Berthelot. El escultor, afincado desde hace años en la zona mediterránea, entre el mar color de vino y la Sierra de Aitana, abraza con fuerza la realidad, se revela como un testigo de su tiempo, implicándose con su sensibilidad y con su vigor. En efecto, es claro que no se contenta con un estetismo estéril, sino que para él se impone como una necesidad poner su talento al servicio de una creación humanista, mediante lo que se podría calificar de “arte útil”.

Frédéric Berthelot - Manos de Ibiza

Frédéric Berthelot, artesano y artista, utiliza materiales escogidos para resistir al tiempo y logra imponerles su marca personal. Lo mismo que hay “canciones con fundamento”, sus obras evocan voces de piedra o de bronce, siguiendo la gran tradición de los artistas comprometidos, que son conscientes del transcurso del tiempo, de los cambios sociales, pero también de los valores permanentes. Su inspiración orientada hacia el futuro, se nutre también de todas las culturas del pasado. Es efectivo en su obra que las primeras manifestaciones prehistóricas le han inspirado, como lo demuestran las huellas de las manos, consideradas como firmas intemporales de la Humanidad, en la Plaça del Parc de Ibiza, lo mismo que la progresión darwiniana que utilizó con suma inteligencia para denunciar la despreciable devoción al dinero que aqueja nuestro mundo. También ha mostrado cómo las mismas manos pueden ser las de los trabajadores, con su nobleza, que pertenezcan a jóvenes o a ancianos, y también cómo pueden convertirse en garras avariciosas. Sabe exaltar, pero también sabe denunciar.

 

Con sus valores simbólicos y por su integración en su época, sigue la tradición de grandes maestros oriundos de todos los horizontes, del arte románico, del México antiguo, del Renacimiento o de los grandes artistas que fueron Rude (La Marsellesa), Rodin (El pensador) o Bartholdy (La Libertad), creadores tan alejados del arte por el arte o de las abstracciones, y tan cercanos de la Naturaleza y del Hombre con su eterna problemática.

No cabe duda de que Frédéric Berthelot tiene mucho que decir y que lo dice con fuerza y con sinceridad.

 

  JJean-Paul Duviols ean-Paul Duviols

  Catedrático emérito de la universidad de París IV- Sorbona

Tres nuevas manos sellan la Plaza del Parque de Ibiza

Inauguracion Mans d'Eivissa en la Plaza del Parque de Ibiza 2011

Lurdes Costa, Gilberto Tur Riera, Juan Antonio Torres Planells y Antonio Isasi-Isasmendi (De izq. a derecha)

Las huellas de las manos de tres personajes relevantes de Ibiza quedaron reproducidas a partir del sábado 5 de marzo de 2011 en la plaza del Parque de Vila. El artista Frédéric Berthelot realizó esta obra en la que hoy han participado los homenajeados dentro del proyecto ‘Manos de Ibiza’.

El cineasta Antonio Isasi-Isasmendi, el promotor vecinal y musical Juan Antonio Torres Planells y el músico Gilberto Tur Riera se suman así a las 15 manos ya existentes reproducidas sobre placas de bronce de 60×60 centímetros. Torres y Tur han sido reconocidos por sentar las bases de lo que más adelante sería el Patronato de Música de Ibiza.

Personajes claves
Hasta es momento la plaza del Parque se encuentraban las placas de 15 personajes claves en la vida de la ciudad como Elías Juan Basilio, herrero; Pilar Marí Prats, tendera; Paquita Tur Escandell, costurera; Neus Marí y Marino, maestra de escuela , Ana María Redondo Pérez, cocinera; María Jesús Fernández González, cocinera, Josep y Antoni Riera Torres “hermanos Murena”, ebanistas, Pepe Muñoz Román, médico; Juan Marí Escandell, tendero; Antonio Torres García, maestro salinero; Pepe Torres Arabí, auxiliar de farmacia, Josep Tur toreo Bardet “, maestro de obras, Josep Torres Bonnin “Bisbe”, barbero y Felipe de la Peña Rojo, cocinero.

La alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, presidió el acto de colocación de las placas en la plaza del Parque. En el evento participaron los tres homenajeados y también contó con una pequeña actuación musical.

Inauguracion Mans d'Eivissa en la Plaza del Parque de Ibiza 2011

Manos de Ibiza‘ se puso en marcha en 2002 por iniciativa del Ayuntamiento y Frédéric Berthelot , con el fin de rendir homenaje a aquellos ciudadanos y ciudadanas anónimos que con su trabajo han contribuido a que Ibiza se convirtiera en la ciudad que es hoy en día.

 

 

 

Juan Antonio Torres Planells

Berthelot, el comercio de la denuncia, por Merry MacMasters

Berthelot, el comercio de la denuncia

XXI_code Frédéric Berthelot - MexicoAunque no es el único, el escultor francés Frédéric Berthelot (París, 1961) es de los pocos artistas que cuentan con su propio código de barras.

Cuando llamó a la EAN, la gran empresa franco-estadunidense que designa esas formas de identificación, no entendieron de qué se trataba. Les explicó que era para una obra artística. El código de barras de Berthelot se emplea en la escultura de bronce de 450 kilos, Siglo vigesimoprimero, colocada afuera de la galería de arte de la Casa de Francia, donde el artista exhibe actualmente. La otra mitad de la escultura se compone de la frase ”siglo XXI”. La “I” da lugar al código de barras, el reflejo de esta nueva centuria. La obra de Berthelot gira entorno al consumismo y lo que el dinero genera en nuestra sociedad. Critica una globalización que es comercial, sin nada de cultural.

Berthelot llegó a la escultura de manera accidentada. De hecho, estudió matemáticas aplicadas a las ciencias sociales y trabajó como auditor para el grupo Nestlé. A partir de ese momento vio “muchas incoherencias”, traduce su compañera Sophie Karo. De por sí el joven estaba inscrito en un esquema muy clásico, inconscientemente, proyectado por sus padres. Un día, no obstante, se dio cuenta que no estaba viviendo lo que quería vivir en este mundo donde todo está basado en el consumismo y la felicidad depende de lo que uno compra.

Entonces dio un giro de 360 grados y aterrizó en la música, escribiendo letras de tema social. Llegó a formar un grupo de rock “bastante violento”, pero poco a poco se dio cuenta que dependía de la promoción comercial y tenía reglas de rentabilidad, igual que en la Nestlé. Le pedían “concesiones” para poder vender. Berthelot, que siempre había dibujado y pintado, dejó todo a cambio de trabajar únicamente con sus manos. Había caído en cuenta que él mismo podía manejar todo desde principio a fin.

La obra de Berthelot no es una protesta, sino consigna una situación. Siempre trabaja con símbolos institucionales u “oficiales”.

Homocode Frédéric BerthelotEn relación con el código de barras, en su bajo relieve en bronce Homocode se ve la evolución del hombre que finalmente desaparece entre líneas. Las monedas son su materia prima para “desviar a los iconos”. Utiliza la fotografía a color para retratar las monedas francesas que ha alterado físicamente. Algunas están atravesadas por un clavo. Su obra de alguna manera adelanta la muerte del dinero galo, cosa que sucederá dentro de un año, cuando empiece a circular el euro.

Por otro lado, la escultura Virus Money, es una metáfora de la “reacción del dinero”. Al oprimir un botón, esta serpiente monetaria realizada con huesos y piezas metálicas recicladas hace un ruido desconcertante. En fin, a este escultor le gusta más ganar dinero denunciando al sistema que siendo parte de él.

Merry MacMasters