El vicio de la globalización, por Patricia Arce

Liquation 13

Monedas de engrandecidas dimensiones pero laceradas, despreciadas, trozos redimidos en reluciente metal dorado son el tema de la exposición El vicio de la globalización, donde se muestra la desvirtualización total del dinero. La irreverencia ante su “valor” en el mundo globalizado de hoy es el tema que da pábulo a la creación de una plástica singular y diferente cuya pieza central es un código de barras certificado, símbolo inequívoco del siglo XXI puesto en perspectiva, de tamaño monumental, conformado por polvo de acero y resina. En otra de las piezas se muestra la evolución del hombre grabada sobre una placa metálica; desde el primate, el homo sapiens, hasta diluirse en un código de barras, podemos apreciar un euro pulcramente trabajado en cuya frase “justicia y libertad” muestra una grave fractura. El recorrido inicia invitando al visitante a arrojar una moneda cambiándola por un deseo, al final del recorrido -por un estrecho salón de fotografías de las obras del autor y piezas de metal, detrás de una cortina negra que anticipa cierto misterio- encontramos una construcción de huesos rotos, luz y tuercas que se asimila a una serpiente, cuya rareza y luminosidad invitan a tocarla y al hacerlo se produce un estrépito repentino que nos hace temblar.

Así, en un espacio de sofisticado instalacionismo se busca degradar al dinero, exhibirlo como pieza denigrante, falaz y destruida. La obra denota energía y decisión, un dominio exacto del volumen y la perspectiva y una clara conciencia del valor del dinero en las sociedades actuales. Esta es la primera exposición del francés Frédéric Berthelot, un iconoclasta de nuestro tiempo que gusta de reírse de los símbolos sagrados que la globalización ha creado y la sociedad venera, que en intento lúdico los crea para destruirlos y burlarse de ellos. Berthelot se define como un trabajador manual más que como a un artista.

¿Por qué no le gusta ser llamado artista?

Para mí un artista es aquel que domina la técnica, mi intención está más centrada en la significación de mi obra que en la realización de la forma.

¿Qué aporta su arte a la plástica contemporánea?

Es un arte útil, una constatación de la situación actual en el mundo, aporta su visión, que es la de mucha gente, denuncia el consumismo y el vicio del dinero, la mala repartición de él en el mundo, que acentúa las dolorosas desigualdades sociales.

¿Cuál es la intención de su obra?

Pretende dejar un precedente para las generaciones futuras, una constatación de que alguien se pregunta si lo que estamos haciendo es correcto: convertir el dinero en nuestro mayor valor.

¿De dónde surge el concepto que da origen a este trabajo?

Soy auditor de carrera y trabajé durante mucho tiempo en Francia checando en las empresas los manejos que se hacían con el dinero. Esa experiencia me condujo a denunciar la desigualdad que produce y la adoración que nos inculca por él la sociedad globalizada

Frédéric Berthelot, El vicio de la globalización, Casa de Francia (Havre 125, Cuauhtémoc), hasta el 15 de febrero.
Patricia Arce es licenciada en Periodismo.
http://www.etcetera.com.mx

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